Epidemiología del Virus del Papiloma Humano
Dr. Carlos Muñoz Retana
El virus del papiloma humano es un grupo grande de virus de los cuales se han identificado más de 100 tipos, de éstos cerca de 40 son transmitidos sexualmente e infectan el aparato genital masculino y femenino. De estos el grupo de tipos considerados de alto riesgo (de producir cáncer) está constituido por al menos 15 tipos. El virus del papiloma humano produce infecciones de piel y también afecta las mucosas del tracto ano genital, el oral (boca, garganta) y respiratorio.
En la piel las lesiones más frecuentes son las verrugas cutáneas, también llamadas verrugas vulgares y las verrugas plantares, que son lesiones en las plantas de los pies, a menudo dolorosas.
Las lesiones ano genitales incluyen las verrugas genitales (condiloma acuminado, cresta de gallo) que son formaciones carnosas con aspecto de coliflor que aparecen en las zonas húmedas de los genitales. Las verrugas genitales, por lo común, son causadas por los tipos VPH-11 y VPH-16. Estos tipos de VPH también pueden producir verrugas en el cuello del útero, en la vagina, la uretra y el ano. En el boca y garganta el virus del papiloma humano produce el papiloma oral y el papiloma laríngeo. También producen el papiloma de la conjuntiva del ojo y el papiloma nasal.
Este virus está relacionado con alteraciones del epitelio del cuello uterino denominadas neoplasia intraepitelial cervical (NIC), las cuales se han clasificado en tres grados 1, 2 y 3I. La NIC 3 en particular se considera una lesión precancerosa precursora del cáncer cervicouterino.
Los virus del papiloma humano también están relacionados con varios tipos de cáncer, entre los cuales se incluyen: cáncer del cuello del útero (cervicouterino) y cáncer de varios órganos, tales como: amígdala, faringe, esófago, mama, próstata, ovario, uretra y de piel.
El cáncer del cuello uterino es el segundo cáncer de la mujer en frecuencia en todo el mundo después del cáncer de mama y es el principal cáncer de la mujer en la mayoría de los países en vías de desarrollo, donde ocurre el 80% de los casos de cáncer de cuello uterino. Se estima que causa alrededor de 500.000 muertes al año en todo el mundo. Su frecuencia es mayor en países en desarrollo.
Es una de las enfermedades que con más frecuencia produce importantes déficits de la función visual, situándose entre las principales causas de ceguera en todo el mundo. Lograr un diagnóstico precoz, para iniciar el tratamiento correcto y establecer las pautas de seguimiento más adecuadas, constituye el arma más eficaz para evitar estas graves consecuencias.
Definición
Es una enfermedad caracterizada por una elevación de la presión intraocular hasta un nivel que produce un daño irreversible en las fibras del nervio óptico.
Las fibras de nervio óptico, se dañan cuando la presión intraocular se eleva por encima de un nivel que es variable de unos individuos a otros. Si la situación de presión elevada se mantiene durante mucho tiempo, o alcanza cifras exageradamente altas, estas fibras se pueden dañar de forma irreparable, es decir la pérdida de visión se hace irreversible. Cuando la totalidad de las fibras del nervio óptico se han dañado, se pierde por completo la capacidad de transmitir imágenes al cerebro, encontrándonos ante una ceguera total.
Causas
Por el interior del ojo circula un líquido, encargado de la nutrición de las estructuras internas del ojo. Este líquido cumple una función similar a la sangre, pero tiene la ventaja de que al ser totalmente transparente, permite que la luz pase a su través, permitiendo al ojo cumplir la misión para lo que ha sido diseñado. Este líquido, denominado humor acuoso, tiene un sistema de producción y otro de evacuación. El perfecto equilibrio entre estos dos sistemas, permite mantener prácticamente constante la presión intraocular. Si como consecuencia de algún fallo en estos mecanismos, entra más líquido del que puede salir del ojo, la presión se eleva y el nervio óptico comienza a dañarse.
Tipos de Glaucoma
No todos los glaucomas son iguales. Aunque los oftalmólogos son capaces de diagnosticar varias decenas de glaucomas diferentes. No obstante, desde el punto de vista práctico, vamos a distinguir entre unos pocos que son los más frecuentes:
1.- Glaucoma congénito:
Se produce como consecuencia de un desarrollo defectuoso de las vías de salida del humor acuoso. En las primeras semanas o meses de vida, el niño va a presentar lagrimeo y fotofobia ( no es capaz de mantener los ojos abiertos cuando hay luz ).La córnea va perdiendo transparencia y se ve blanquecina. Simultáneamente, el ojo, como consecuencia del aumento de presión en su interior, va aumentando de tamaño. Hay que tener especial cuidado con los niños que tienen los ojos mucho más grandes que el resto de los niños de su misma edad, especialmente si les molesta mucho la luz.
2.- Glaucoma crónico de ángulo abierto:
Es el más frecuente de todos los glaucomas pues supone aproximadamente las ¾ partes de los que se diagnostican. Se produce por el deterioro progresivo del sistema de eliminación del humor acuoso, que de una forma natural se produce con la edad, pero en este caso se exagera hasta perder la capacidad de mantener una cifra normal de presión intraocular. La enfermedad se presenta de una forma muy lenta sin producir síntomas que la persona que lo sufre sea capaz de detectar.
3.- Glaucoma agudo o de ángulo cerrado:
Esta forma de glaucoma, la más conocida por presentarse bruscamente con gran dolor y brusca disminución de la visión, visión de halos coloreados alrededor de las luces, e incluso sensación de náuseas, vómitos, etc. Se produce por el cierre brusco de las vías de eliminación del humor acuoso, como consecuencia de que por la forma especial del ojo de estas personas, el ángulo a través del cual se ha de eliminar este líquido, es excesivamente estrecho y, es posible, que en determinadas circunstancias, las paredes de este ángulo se pongan en contacto, obstruyendo por completo el paso. Esto trae como consecuencia la rapidísima elevación de la presión y el intensísimo dolor (dolor de clavo).
Gastritis, No te dejes vencer!
Kathryn von Saalfeld
Si usted es una de las miles de personas que sufren de gastritis, hay alternativas que puede hacer para mejorar su estilo de vida y salud. Esos espasmos, o repentinos dolores estomacales, son causa de una súbita inflamación de la mucosa gástrica que rodea internamente al estómago. Alguno o varios de estos factores pueden ser los responsables de su malestar: los medicamentos irritantes (antiinflamatorios no esteroideos), una noche fuerte de tragos, el fumado, el estrés intenso, la infección por Helicobacter pylori, o el consumo de alimentos que aumentan la secreción de ácido, irritando la mucosa gástrica.
Dependiendo del caso, la gastritis puede ser aguda o crónica. Contrario a lo que muchos piensan, es mejor evitar comer durante varias horas después de un espasmo fuerte de gastritis para dejar que el estómago se vacíe y descanse, así permitiendo que la mucosa gástrica se sane. Durante estas horas puede tomar agua para aliviar la sed. Luego, es importante que tome conciencia de las siguientes recomendaciones y las incorpore en sus hábitos alimentarios para evitar otro ataque.
Recomendaciones dietéticas
• Los siguientes alimentos son irritantes de la mucosa gástrica, y es mejor evitarlos: café, condimentos fuertes (pimienta, chile, salsas para condimentar), alcohol, alimentos cítricos (jugo de naranja, limón, piña, fresas).
• Tome suficiente agua, al menos 8 vasos al día.
• Debe evitar los alimentos que usted siente que le producen malestar.
• Elimine las bebidas gaseosas.
• Haga varias comidas pequeñas durante el día (6), e ingiera cantidades moderadas para no aumentar mucho el tamaño del estómago. Es muy importante que no se salte ninguna comida y que respete el horario de comidas.
• Trate de no consumir alimentos muy grasosos (mantequilla, queso crema, queso amarillo, natilla, embutidos (salchichas, chorizo), frituras, comida "chatarra", comidas rápidas), pues retardan el proceso de vaciamiento gástrico y aumentan la secreción de ácido en el estómago, causando dolor.
• Evite tomar aspirinas o medicamentos que la contengan como Alka-selzer; pues son irritantes para el estómago.
• Aumente el consumo de fibra en su dieta:
• Cereales integrales: arroz, pan, cereales de desayuno y pastas integrales; germen de trigo, avena integral, galletas integrales (sodas, macrobióticas)
• Leguminosas: frijoles negros, garbanzos, frijoles de soya, lentejas, etc.
• Frutas, preferiblemente consumirlas con cáscara: (excepto cítricos) manzanas, duraznos, banano, sandía, melón, papaya, nectarinas, ciruelas
• Verduras crudas y cocidas: ensaladas con lechuga, repollo, pepino, zanahoria; brócoli, ayote, zucchini, etc.
• Trate de incluir como mínimo una fuente de fibra por tiempo de comida.
Por último, trate de controlar el estrés, pues se aumenta la secreción ácida del estómago y se irrita la mucosa, lo que puede producir dolor y espasmos en el estómago.











